Este cacao se somete a un proceso de fermentación para obtener un grano de mayor calidad en cuanto a color, aroma y sabor.
Los granos cosechados se secan directamente en secaderos de madera sin ningún tipo de tratamiento especial, conservando su esencia natural.
Nuestro cacao se cultiva en zonas de montaña, donde el clima y la altitud le confieren un sabor y aroma únicos. Estas condiciones naturales permiten un desarrollo óptimo del grano, con notas más intensas y equilibradas.
Seguimos un riguroso control en todo el proceso, desde la siembra hasta la comercialización. Cada lote de cacao tiene un seguimiento detallado, lo que garantiza calidad, transparencia y confianza en nuestro producto.
Nuestro cacao es 100% orgánico, cultivado sin químicos ni fertilizantes sintéticos. Contamos con certificaciones que avalan nuestro compromiso con la producción responsable y el respeto por el medio ambiente.
Tres generaciones de la familia Ortega han mantenido viva la pasión por el cacao, conservando métodos de cultivo tradicionales que han demostrado su efectividad a lo largo del tiempo.
No solo cultivamos nuestro propio cacao, sino que también apoyamos a otros productores de la comunidad, fomentando el comercio justo y fortaleciendo la economía local.
Respetamos los ciclos naturales del cultivo y promovemos prácticas agrícolas que protegen el ecosistema, asegurando que la producción de cacao conviva en armonía con el medio ambiente.
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